¿Quieres aprender español rápido? Si crees que no aprendes tan deprisa cómo te gustaría, lee estos 5 trucos que te recomiendo para avanzar a paso firme en tu aprendizaje.

Llevas un tiempo aprendiendo español, pero ha llegado un momento en el que crees que no avanzas.

Además, tienes la sensación de estar perdiendo el tiempo porque no notas ninguna mejora, así que ha llegado el momento de analizar por qué no aprendes español tan rápido como tú querrías.

Analiza cuál es tu situación

¿Coincides con, al menos, tres de los cinco siguientes?:

  • Piensas que todavía no tienes fluidez al hablar y tienes que pensar mucho para responder de forma espontánea.
  • Crees que te cuesta memorizar nuevas palabras y aún más utilizarlas.
  • Empiezas a leer textos largos, pero al poco tiempo los dejas porque crees que no estás preparado para comprender todo el vocabulario.
  • Cuando ves una serie, una película o estás con un grupo de hablantes nativos… ¡no entiendes prácticamente nada!
  • Te comunicas con personas hispanohablantes, pero sigues repitiendo los mismos errores y no notas progresos en tu aprendizaje.

¿Te identificas con alguno de los cinco puntos anteriores?

Si tu respuesta es: ¡Sí!, te interesan los consejos que voy a ofrecerte a continuación.

1.   Practica todas tus destrezas

¿Cuál crees que es tu punto fuerte en español?

¿Quizás eres bueno leyendo textos? ¿Se te da bien la pronunciación? O ¿Eres un crack en la gramática?

Ahora, piénsalo: ¿por qué crees que se te da bien ese aspecto del español? Quizás te sientes más cómodo con esa destreza y la has practicado mucho más que las otras, ¿es tu caso?

Dedicas mucho tiempo a practicar esa destreza que más te gusta, por ejemplo: leer textos; como te hace feliz hacer una lectura nueva y desarrollar con éxito esta habilidad, quizás te cuesta salir de esa zona cómoda y realizar actividades que impliquen a otras destrezas que estás menos acostumbrado a entrenar.

La mayoría de las veces, por gustos personales o por facilidad, acostumbramos a repetir muchas más veces el mismo tipo de tareas, por eso, el secreto está en dedicar, más o menos, la misma cantidad de tiempo a cada una de las destrezas: la comprensión escrita, la comprensión oral, la expresión escrita y la expresión oral.

Además, no debes olvidarte de desarrollar tu competencia comunicativa, es decir, la que te permite a hablar en situaciones comunicativas reales dentro de una comunidad hispanohablante; por otro lado, también es necesario que reflexiones sobre la cultura meta (de la comunidad hispanohablante que sea), para poder desarrollar la competencia intercultural de manera exitosa.

Cuanto más practiques esas destrezas que tienes olvidadas o que más pereza te da poner en marcha, más rápido vas a aprender español, ya que tendrás la sensación de que tus progresos en la lengua son más equilibrados y que no hay ninguna destreza con la que te sientas realmente incómodo o inseguro.

2.   Hablar con nativos no es suficiente

Está claro que hablar con nativos en español va a ayudarte a mejorar tu fluidez en español y, sobre todo, te va a permitir ganar confianza al hablarlo delante de otras personas que saben español mejor que tú.

No obstante, debes ser consciente de que un nativo español no es un profesor de español. Ten en cuenta que hablar con nativos te puede ayudar a obtener más confianza, pero muchas de las incorrecciones gramaticales o de pronunciación que cometas, no van a solucionarse simplemente con hablar nativos.

¿Por qué?

  • La conversación con un hablante nativo se desarrolla muy rápido y, aunque note que cometes errores, muy posiblemente no va a tener tiempo de decírtelos.
  • Tal vez, el nativo que tiene una conversación contigo simplemente quiera conversar y no tenga ni tiempo ni ganas de explicarte qué es lo que dices de forma incorrecta. A veces, quizás ni si quiera se para a reflexionar sobre tu forma de hablar y se queda, simplemente, con el mensaje que quieres transmitirle.
  • Si tienes una duda sobre la gramática, es posible que no te la sepa explicar: los hablantes nativos de español usan correctamente el español de forma instintiva pero pocas veces (o nunca) se paran a pensar en temas gramaticales.
  • Créeme, es probable que tú conozcas mucho mejor categorías gramaticales, tiempos y modos verbales que la mayoría de nativos; algunos de ellos ni siquiera recuerdan qué es el subjuntivo o cuál es el pretérito pluscuamperfecto. Lo usan, sí, pero les queda muy lejos aquella clase de castellano de la escuela en la que se les explicaron esas denominaciones.

En cambio, en las clases de conversación con un profesor nativo vas a tener la ocasión de hablar español con alguien que conoce bien la gramática, que sabe decirte apropiadamente qué errores cometes y, sobre todo, que va a saber cómo explicarte la forma de solucionarlos.

3.   Anímate a aplicar aquello que aprendes

¿Notas que no aprendes español rápido? ¿Quizás avanzas más lentamente de lo que te gustaría?

Muchas de las veces que los estudiantes de una lengua extranjera sienten que en vez de dar pasos hacia adelante los dan hacia atrás es porque no usan lo que han aprendido.

Si cada palabra nueva que aprendes y anotas, en vez de dejarla en tu libreta olvidada, la utilizas, estoy segura de que tus progresos en español van a ser enormes.

Utiliza los tiempos nuevos que aprendes (¡aunque lo hagas de forma incorrecta!)

Pongo el ejemplo de una de mis estudiantes de español que, aunque ya tiene un nivel B2, para ella suele ser más fácil usar la perífrasis verbal ir a + infinitivo para hablar de planes del futuro, en vez de pararse a pensar cómo se conjuga el tiempo verbal futuro simple, pero la pregunta es, si nunca lo practica, ¿Cuándo va a aprenderlo de verdad? ¿Cuándo va a memorizar las formas irregulares para integrarlas en su conversación cotidiana? ¿Qué debería hacer?

Pues para que este último aspecto funcione y mi estudiante acabe usando el tiempo futuro correctamente en su comunicación el único secreto es que lo utilice, (¡aunque sea de forma incorrecta las primeras y las segundas veces!).

4.   Márcate objetivos pequeños

Empezar a aprender español hoy y proponerse hablar como un nativo dentro de dos meses es un objetivo imposible. Tu objetivo a corto plazo no debería ser el de aprender a hablar con fluidez español y dominar la lengua, sino que ese sería el objetivo último al que preceden pequeños objetivos.

Ponte metas pequeñas y mide tus progresos

Lo recomendable es marcarse metas asumibles a corto plazo, es decir, pequeños logros que puedas alcanzar con cierta facilidad para acabar obteniendo resultados mucho más grandes.

Así que te aconsejo ser realista, pues no aprende más rápido español aquel que se pone el objetivo muy alto y corre para alcanzarlo, sino que aprende más rápido el estudiante que es consciente de que tiene que marcarse objetivos muy sencillos de cumplir.

Además, apunta en tu libreta qué es lo que aprendes en cada clase de español, de cada texto que lees, con cada podcast que escuchas o con cada capítulo de la serie que ves; la razón es que si lo apuntas, vas a tener mucho más presentes tus logros y vas a ser más consciente de que estás mejorando.

Comprende cuáles son tus fases

Relacionado con el punto anterior, en  momentos en los que cuando aprendemos cualquier cosa, ya sea aprender a hablar español, aprender a conducir o a dibujar, parece que no avanzamos.

Cuando aprendemos algo nuevo existen diferentes niveles de dificultad que tenemos que superar, pero también hay momentos de estrés, momentos de frustración y de desgana; igual que también hay momentos de gran motivación y alegría en los que parece que estás aprendiendo español rápido y sin cometer errores.

La curva de aprendizaje nunca es recta y estable, fluctúa, sube y baja, como también lo hace tu estado de ánimo.

Respira. Volverás a tener la sensación de que hablas mejor y de que lo comprendes prácticamente todo, solo tienes que seguir y esperar los frutos que estás sembrando con tu práctica y tu dedicación.

A veces, vas a sentir que avanzas muy rápido y, otras veces, vas a tener la sensación de que estás estancado, de que no progresas.

Despacio, pero con paso firme

Si entiendes en qué fase del aprendizaje te encuentras en cada momento, vas a aprender a ser paciente con los objetivos que te marcas.

Sé consciente de que no existen los milagros, todo proceso de aprendizaje lleva su tiempo y no hay una fórmula mágica para aprender rápido español.

El aprendizaje del español se divide en seis niveles: el nivel Acceso (A1), el nivel Plataforma (A2), el nivel Umbral (B1), el nivel Avanzado (B2), el nivel Dominio (C1) y el nivel Maestría (C2). Aunque se marca un número aproximado de horas lectivas que deben emplearse para adquirir cada nivel, también depende de las características de cada estudiante, por lo que no es posible decir que hay una estrategia única e infalible que va a ayudar a todos los estudiantes a lograr el nivel de español que desean.

Por todo lo anterior, desconfía de los cursos de español que te prometen aprender la lengua es unas pocas semanas porque, simplemente, eso no es posible.El proceso de aprendizaje de una lengua no es uno solo, ni tampoco es estable y, ni mucho menos, rápido; así que las únicas claves de tu éxito para aprender español son la práctica y el trabajo.

5.   Relájate y disfruta de tu aprendizaje…

Tal y como has podido leer en el punto anterior, la paciencia es tu gran aliada, pero ¿cómo conseguir ser paciente?

Para armarte de paciencia tienes que recordarte a menudo que no es tan importante la meta final: hablar bien español, como el camino que estás recorriendo hasta llegar a ese resultado. Al fin y al cabo, lo más importante es disfrutar de lo que estás haciendo.

¿Qué prefieres: impacientarte y estresarte porque no aprendes tan rápido como querrías o respirar hondo para aprender de una manera relajada? Cuando disfrutas de algo desde la calma y la plena conciencia lo interiorizas mucho mejor y, de este, modo, aprendes español más rápido que desde el estrés.

Y un consejo extra… ¡Empieza hoy!

Si tienes interés en aprender español, no lo dejes para más adelante. Seguro que tienes alguna motivación y muchas razones para aprender la segunda lengua más hablada del mundo.

Si prefieres contar con la ayuda de un guía que te dé la maño en tu camino, reserva tu clase de español conmigo.